Con esta experiencia he aprendido que la posición y la imaginación de uno a la hora de hacer fotografías nos permite hacer una inmensidad
de realidades.
Cómo un contraluz y unas líneas hace que veamos una puerta con diferentes ojos.
Me planteé guiarme por las líneas del ayuntamiento y de las diferentes posiciones que yo escogía para ver cómo un edificio puede "cambiar" su forma de una fotografía a otra.

Podemos ver la diferencia de la misma puerta, en concreto el arco superior de la puerta, cómo cambia una fotografía respecto a la otra solamente porque una está hecha a contra luz y la otra no.
También hicimos pruebas con un vallado de fiestas que estaba ahí. Pudimos comprobar que dependiendo de la perspectiva que le demos a nuestra fotografía y del uso que hagamos de las líneas de los propios tablones, podemos crear sensaciones muy distintas.

Después fuimos al Museo de Navarra. Pudimos disfrutar de unas vistas preciosas de Pamplona en la terraza.
Después de relajarnos con estas vistas, nos dirigimos directamente a la planta donde se encontraban los cuadros: El Retrato del Marqués de San Adrián, pintado por Francisco de Goya. Y en especial hablamos de; El Viático en la montaña Navarra. El baztán" (1917), de Javier Ciga.


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